Yo conocí a una mujer viuda
que cuatro hijos tenia
y con esfuerzo y sudor
a los cuatro mantenía
Un día entro en una Iglesia
a rezar al dios divino
que le diera fuerzas y salud
para cuidar de sus hijos
Como por arte de magia su
rostro se ilumino cuando
delante de ella el mismo
cristo se presento
Y con voz potente y clara
a la mujer le aconseja
cuida un poco de ti misma
y de tu naturaleza
Paso un tiempo pero ella
seguía trabajando en jornadas
de sol a sol pero una tarde
cuando llego a casa
Con cansancio y con mucha
preocupación empieza a poner
la mesa y cuando ya la preparo
con voz muy debilitada a sus
hijos los llamo
De uno en uno los llama
de dos en dos los juntaba
ya que están todos juntos
Gloria de cenar los daba
Y al terminar de cenar a sus
hijos se dirige con voz cansada
y triste tenéis que tener en
cuenta lo que os voy a decir
El otro día en la Iglesia
una voz bastante sabia
se dirigió a mi y me dijo
que pronto voy a morir
Y ya pasado algún tiempo
un día por la mañana las tres
hijas lloraban sobre el
lecho de su cama
una le lava los pies otra
le lava la cara otra le pone
un vestido que tenia
para sus mejores galas
Llega el día del entierro
los hijos mas apenados
y entre ellos se comenta
que damos de amparados
Comienza su nueva vida
entre reproches y enfados
y no encuentran una salida
ni tampoco a sus trabajos
Echan de menos la mano
la mano que tanto tiempo
les guío facilitando el camino
que mejor vida les dio
Estas letras las dedico y menos
para ofender a todas las MADRES
VIUDAS Y SEPARADAS
que sigue con su casa y con sus
hijos adelante y hacen de su vida
ESCLAVAS
que cuatro hijos tenia
y con esfuerzo y sudor
a los cuatro mantenía
Un día entro en una Iglesia
a rezar al dios divino
que le diera fuerzas y salud
para cuidar de sus hijos
Como por arte de magia su
rostro se ilumino cuando
delante de ella el mismo
cristo se presento
Y con voz potente y clara
a la mujer le aconseja
cuida un poco de ti misma
y de tu naturaleza
Paso un tiempo pero ella
seguía trabajando en jornadas
de sol a sol pero una tarde
cuando llego a casa
Con cansancio y con mucha
preocupación empieza a poner
la mesa y cuando ya la preparo
con voz muy debilitada a sus
hijos los llamo
De uno en uno los llama
de dos en dos los juntaba
ya que están todos juntos
Gloria de cenar los daba
Y al terminar de cenar a sus
hijos se dirige con voz cansada
y triste tenéis que tener en
cuenta lo que os voy a decir
El otro día en la Iglesia
una voz bastante sabia
se dirigió a mi y me dijo
que pronto voy a morir
Y ya pasado algún tiempo
un día por la mañana las tres
hijas lloraban sobre el
lecho de su cama
una le lava los pies otra
le lava la cara otra le pone
un vestido que tenia
para sus mejores galas
Llega el día del entierro
los hijos mas apenados
y entre ellos se comenta
que damos de amparados
Comienza su nueva vida
entre reproches y enfados
y no encuentran una salida
ni tampoco a sus trabajos
Echan de menos la mano
la mano que tanto tiempo
les guío facilitando el camino
que mejor vida les dio
Estas letras las dedico y menos
para ofender a todas las MADRES
VIUDAS Y SEPARADAS
que sigue con su casa y con sus
hijos adelante y hacen de su vida
ESCLAVAS
Manuel Blasco Fernández
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